Programa Artes y Medios

La escuela hace cine


Observatorio de Cortometrajes

Convocatoria para el monitoreo permanente de las producciones audiovisuales escolares. Cortos hechos x estudiantes

La Unidad de Coordinación de Programas de la Dirección General de Cultura y Educación; en articulación con la Dirección Provincial de Educación Artística abre la recepción de Cortometrajes producidos por Estudiantes de todos los niveles y modalidades para su difusión en el Observatorio de Cortometraje Escolar del Programa Artes y Medios.

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Plastileyendas

propuesta de trabajo para prácticas del lenguaje audiovisual

Descargar: Ficha Didáctica



















Cine móvil en las escuelas

El objetivo del Programa Artes y Medios es la enseñanza y acompañamiento técnico pedagógico
de las prácticas del lenguaje audiovisual como área de vacancia de la educación artística.






Plastileyendas

Santos Vega. El Payador Invencible

Jamás hubo en la llanura, un trovador tan extraordinario como Santos Vega, el payador invencible. De todos los lugares del país llegaban, a los campos del Tuyú, cantores con esperanzas de derrotarlo. Sin embargo, no había trovero que pudiera con el cantar de Santos Vega. Hasta que cierto día un forastero se presentó con su guitarra diabólica: " he venido a derrotar al payador invencible" Dijo llamarse Juan sin ropa, aunque era el diablo. Al encontrarse con Santos Vega, con una décima empezaron, aunque el contrapunto duró, mucho más de lo esperado. Días y, noches enteras payaron: milongas, cielitos y triunfos cantaron. Los paisanos ante la misteriosa y novedosa voz del diablo parecían encantados. Hasta que Santos Vega no resistió más y se asumió derrotado. Nadie más supo de Vega, aunque en los atardeceres pampeanos suele escucharse su canto, errante por los confines del campo.

El rayo

Ante cada temor, el pueblo crea una superstición: El hombre siempre le ha temido a la caída de un rayo. Ciertas supersticiones campesinas sostienen que el rayo persigue a la persona que lleva un cuchillo encima. Otra superstición popular asegura que donde el picaflor anida jamás cae un rayo. AUNQUE indica que aquel que intente atrapar al picaflor será víctima de un rayo. En algunos lugares de nuestro país, se cree que no debe tomarse mate ante una tormenta eléctrica pues atrae a los rayos. En Jujuy consideran que el caballo blanco llama a los rayos. Aunque la superstición señala que el ceibo también es blanco preferido de los rayos. Por eso en el noroeste de nuestro país, se buscan palmas bendecidas el domingo de ramos y se las coloca en las paredes de las casas. Dicen que es un seguro amuleto contra los rayos. También se aconseja como amuleto, colocar astas de toro.. Aunque a veces es mejor que te parta un rayo a que te agarre un toro malhumorado. Supersticiones populares: el pueblo quiere creer.

El lobizon

Cuenta la leyenda que cae la maldición sobre el séptimo hijo varón... Suele ser un hombre alto, delgado, y con mucho pelo. Se convierte en una bestia, mitad hombre, mitad lobo, los viernes de luna llena, o cuando florece el acólito. Camina sin rumbo buscando carroña o mordiendo incautos, buscando desde hace siglos algo que sigue en el misterio. No se lo puede matar. Pero para protegerse de él lo mejor es usar una bala de plata, bendecida, y apuntar a su sombra, y nunca a él... Hay quien dijo que le pegó con una alpargata, y el Lobizón volvió a ser persona. Pero lo cierto es que el Lobizón es una de las más temibles leyendas, y quienes lo han visto alguna vez, cierran sus casas los viernes de luna llena, ya desde la tarde, y no habrá Dios que los saque de allí. Tal vez el Lobizón esté allá afuera…

La lluvia

En el centro, norte y noroeste de nuestro país, cuando las sequías son muy prolongadas, se organizan procesiones: se lleva un santo hasta las lagunas o ríos secos para que vea cuánto se necesita la lluvia. Inmediatamente después de esta ceremonia, comienza a llover. En nuestro campo es creencia que el sapo "atrae las lluvias" Por tal razón se lo coloca al aire libre, panza arriba. En algunos pueblos de nuestra América se hacen cruces de sal para atraer lluvias. Nuestros paisanos aseguran que anuncian lluvias las víboras que se cruzan en cantidades extraordinarias en los caminos. En Santiago del Estero toman como anuncio de la lluvia cuando la hormiga "Shishi pura" retira los huevecillos de su hormiguero y los deposita en un lugar más alto; y la lagartija prepara un techo para proteger su cueva de la caída de agua y la vizcacha abandona la vizcachera a la hora de la siesta. Es considerado signo de lluvia cuando un burro se guarece debajo de un árbol o rancho. Se viene la lluvia cuando cantan las perdices y los teros, cuando cantan el col col y el chon chon, cuando muge continuamente la vaca, cuando el toro se revuelca en la tierra como un caballo, cuando duerme un perro patas arriba, cuando el pavo real se muestra inquieto. También se cree que cuando llueve con sol se casa una vieja…

Las curanderas

De tantos cuentos de lugares lejanos hemos tenido noticias de sus hechiceras, sin embargo en nuestro campo y sus pueblos también tenemos a nuestras magas, las llamamos curanderas y con yuyos, masajes, oraciones y agua, efectúan curas por los diversos rincones de nuestras comarcas Cuando nos cayó mal el guiso o comimos muchos salamines y empanadas, nos sentimos empachados, ante tal situación no hay mejor remedio santo, que la curandera nos "tire el cuerito". Esto no es otra cosa que un masaje un poco doloroso, que consiste en tomar con dos dedos la piel de la espalda y tirar hacia afuera hasta que se produce un chasquido. Al ratito ya estaremos aliviados Dicen que la persona envidiosa acumula tanta maldad que con sólo fijar su mirada en la persona elegida, puede hechizarla con el mal de ojo, trayendo todo tipo de infortunios encadenados, y provocándole continuos episodios de mala suerte y desgracias. La Curandera cura al "aojado" del mal de ojo, dándole brebajes de yuyos, haciendo diversas ceremonias y rituales o simplemente recitando la siguiente oración: "Con un ojo te han mirado /con dos ojos te han ojeado/ con tres ojos te han curado" Cuando te hablen de lejanas y extraordinarias hechiceras, sacerdotisas, pitonisas y magas, recordá que en un pueblo o en el campo, cercano a tu casa, anda una curandera, haciendo milagros que se nos parecen.